Personas en riesgo

El Pie de Atleta puede afectar a todo el mundo, aunque algunos grupos de personas son más vulnerables que otros. Entre ellos mencionaremos los siguientes:

Diabéticos
Los diabéticos deben tener cuidado con el Pie de Atleta, porque su sistema nervioso debilitado en ocasiones no detecta las ampollas y cortaduras en el pie y su mala circulación sanguínea implica que estas lesiones tardan más en sanar. Esto permite que los diabéticos queden expuestos al hongo del Pie de Atleta y también a afecciones bacterianas que podrían tener consecuencias mucho más graves. Por lo tanto, los diabéticos necesitan examinarse los pies regularmente para encontrar cortaduras y ampollas.

Gente que practica deporte
Como su nombre implica, el Pie de Atleta es particularmente común entre los deportistas, debido al calor y al sudor que se acumula en los tenis y las botas y por la tendencia a caminar sin zapatos en el vestidor. De modo que lave y seque sus pies cuidadosamente después de cada sesión y lave sus tenis y calcetines regularmente. Los nadadores suelen contraerlo al caminar sin zapatos en torno a la piscina; acostúmbrese a usar sandalias.

Trabajadores especiales
Las personas que utilizan un vestidor para cambiarse de uniforme o vestimenta especial, como policías, mineros, soldados y albañiles, son vulnerables al Pie de Atleta. Permita que sus pies respiren mientras come, use calcetines de algodón y zapatos de cuero, gamuza o lona, e intente no ponerse los mismos zapatos en días consecutivos. Lávese los pies regularmente si camina descalzo o tiene algún contacto en un área contaminada.