A menos que su Pie de Atleta esté sumamente avanzado, podrá tratarlo por sí mismo con un producto sin receta que se adquiere en las farmacias de la localidad. Sin embargo, si ha llegado al punto en que tiene dificultades para caminar, consulte a su médico tan pronto sea posible.
Hay disponibles muchos tratamientos distintos, muchos de los cuales se describe como antifungales. Esto no necesariamente implique que maten el hongo; la mayoría simplemente inhibe su desarrollo. El hongo muere tarde o temprano de manera natural y se descama con la piel. Estos tratamientos reciben el nombre de “fungistáticos”. Es importante que usted complete el curso recomendado (a menudo de 2 a 4 semanas de aplicación cotidiana) o la afección podría regresar. El simple hecho de que los síntomas desaparezcan no significa que usted se haya curado.
Lamisil® Crema, Lamisil® Dermgel, Lamisil Solución, Lamisil® Suspensión en Aerosol y Lamisil® 1, de una sola aplicación, por otra parte son fungicidas, lo cual significa que matan el hongo en vez de simplemente aislarlo. De manera singular, Lamisil® 1, de una sola aplicación requiere sólo de aplicarse una vez, pero asegúrese de tratar ambos pies y continúe practicando buena higiene del pie para reducir las posibilidades de reinfección.
