Pocos problemas del pie son hereditarios: la mayoría surgen por descuido, abuso e infección. Inclusive los diabéticos pueden evitar los problemas de los pies asociados con su afección si cuidan bien de ellos.
A continuación describimos algunos de los problemas más comunes de los pies y lo que usted, su médico general o su podiatra pueden hacer al respecto.
El Pie de Atleta se describe en detalle en la sección 'pie de atleta' en el presente sitio en la red, pero a continuación lo describimos de manera breve.
Es un hongo que ataca los espacios entre los dedos de los pies, y suele iniciarse entre el cuarto y el quinto. Es sumamente infeccioso y también puede infectar las uñas de los pies y otras partes del cuerpo. Los síntomas son zonas con escozor e irritadas de piel entre los dedos de los pies, que posiblemente pueden diseminarse a otros sitios del pie. Además la piel puede agrietarse, descamarse, estar muy adolorida, en particular cuando se estira.
Para evitarlo, lave y seque sus pies regularmente, en particular entre los dedos de los pies. No camine sin zapatos alrededor de las piscinas ni en los vestidores públicos. No pase demasiado tiempo en tenis sudorosos y calientes, los cuales deberán lavarse, secarse y airearse regularmente. Use calcetines de algodón en vez de calcetines de nylon. No se ponga los mismos zapatos todos los días.
Hay disponibles muchos tratamientos, pero asegúrese de continuar usándolos el periodo recomendado. Muchos de ellos detienen y aíslan el hongo en vez de matarlo, de modo que la afección podría regresar si no aplica el tratamiento el tiempo suficiente. Sin embargo, Lamisil® 1, de una sola aplicación trata el Pie de Atleta en una sola aplicación.
La ampolla ocurre cuando un área cutánea pequeña se frota repetidamente quizá por un zapato mal ajustado y se forma una burbuja de líquido. La persona es especialmente vulnerable si hace ejercicio en tenis o botas que no estén bien ajustados debido a la cantidad de fricción.
Para evitarlas, asegúrese de que sus zapatos le ajusten bien. Use calcetines de algodón si tiene pies sudorosos. Coloque una plantilla acojinada en sus tenis. Lave y seque sus pies bien (con polvo de talco) después de ejercitarse.
Para tratar ampollas dolorosas, límpielas con agua y jabón y después aplique una bandita. Si se rompen drene el fluido, aplique un antiséptico y después aplique una bandita.
Un juanete es una inflamación del tejido blando en la articulación en el sitio donde el dedo gordo del pie se une al mismo. Se observa una inflamación en torno a la articulación del dedo gordo del pie y enrojecimiento. También produce dolor y dificultades para caminar.
Lo primero que debe hacer es usar zapatos que le ajusten bien, con mucho espacio para que los dedos de sus pies se muevan. Si esto no basta, quizá necesite que le retiren el juanete quirúrgicamente.
Además, el especialista puede recomendar ejercicios e insertos en los zapatos para evitar que la afección regrese. Sin embargo, si el juanete ha deformado el pie, quizá necesite una intervención quirúrgica correctiva, de modo que trate esta afección en etapa temprana.
Los sabañones son una inflamación pequeña, rojiza de la piel, que provoca escozor y que puede hacerse cada vez más dolorosa, inflamarse y después secarse dejando grietas en la piel, lo cual puede poner en riesgo al pie de contraer una infección. De manera típica ocurren en los dedos de los pies, de las manos y de la cara.
Son provocadas por una reacción anormal de la piel al frío, en particular cuando se exponen a temperaturas extremas. Quienes trabajan en el exterior sin usar ropa adecuada son vulnerables y también las personas de edad avanzada con mala circulación.
Para evitar los sabañones, mantenga todo su cuerpo caliente en clima frío, en particular si tiene mala circulación y no se ejercita mucho.
Si tiene sabañones no los rasque; aplique una loción calmante. Si el sabañón está ulcerado aplique un vendaje antiséptico. Por la noche frótese con una crema emoliente los pies para retener el calor.
Éstas son capas engrosadas de piel, generalmente provocadas por zapatos que ajustan mal. Los endurecimientos suelen formarse en las puntas de los dedos de los pies y los callos son la misma cosa, pero se forman en las plantas del pie. Para evitarlos use zapatos cómodos.
No se corte los callos sólo, en particular si es de edad avanzada o diabético. Use una crema sin prescripción, aunque esto no es útil en todos los casos. Podría usar piedra pómez para retirar la piel engrosada poco a poco, pero lo más recomendable es que un podiatra le quite los callos. Use acojinamiento o plantillas para aliviar la presión sobre sus pies.
La gota es una afección hereditaria: una inflamación de las articulaciones y tejidos de los dedos del pie, generalmente del dedo gordo. Es muy dolorosa.
Si la gota no se trata de manera adecuada, tarde o temprano provocará daños permanentes a la articulación del dedo gordo del pie. Debe consultar a su médico tan pronto sea posible.
La uña que se entierra crece hacia la carne, es muy dolorosa y puede conducir a infecciones.
Para evitarlas, córtese las uñas del pie rectas en vez de darles forma en los lados. Esto alentará a la uña a crecer hacia fuera en vez de hacia la piel. Además, puede colocar un pequeño pedazo de algodón bajo la uña del pie para empujarla hacia arriba.
Si el problema persiste, consulte a un podiatra. En casos extremos, puede requerir de cirugía.
La onicomicosis es una infección fangal que ocasiona que las uñas de los pies se engrosen, se pongan amarillentas y se partan. A menudo es resultado de un tratamiento fallido de Pie de Atleta, que permite que el hongo se disemine a las uñas. Éstas pueden engrosarse mucho, comprimiéndose contra el interior de los zapatos, lo cual puede resultar muy doloroso.
No es tan fácil de tratar como el Pie de Atleta interdigital y normalmente requiere de un antifungal oral. Como las uñas crecen muy lentamente, suele requerirse hasta por lo menos seis meses para que la uña recupere su apariencia saludable y transparente. Siempre debe solicitar orientación médica para usar un tratamiento de hongo para las uñas.
La artritis reumatoide (RA) es una afección que provoca inflamación en muchas articulaciones del cuerpo, dejándolas inflamadas, adoloridas y rígidas.
La artritis reumatoide afecta las articulaciones más pequeñas primero como son los dedos de las manos y de los pies. Es posible que las articulaciones de los dedos de los pies aumenten de tamaño, inclusive se congelen en una posición, de modo que no puedan extenderse en su totalidad. A continuación la enfermedad se diseminará a otras áreas del pie, provocando que los arcos se colapsen y las bolas del pie se deslicen hacia delante, lo cual es sumamente doloroso.
Mientras más temprano le diagnostiquen la afección y comience el tratamiento será mejor. También se beneficiará usando plantillas especiales para minimizar la presión sobre las articulaciones afectadas.
La verruga es una afección viral generalmente en la planta del pie, aunque también puede aparecer en los dedos. Puede crecer hasta media pulgada de diámetro y diseminarse formando un grupo de pequeñas verrugas. Éstas pueden ser dolorosas si se encuentran en una zona que soporte peso como la bola o el talón del pie.
El virus de la verruga es sumamente contagioso, pero no es peligroso. Se desarrolla muy bien en entornos húmedos y cálidos como las piscinas, los vestidores y los baños. Si tiene alguna cortada en los pies, será particularmente vulnerable.
No las toque, ya que pueden diseminarse. En vez de ello, cúrelas con un emplasto. En algunos casos, esto permitirá su cura. Hay disponibles diversos geles y ungüentos sin prescripción. En caso de que no funcionen, acuda al podiatra para que las congele o las corte.
